Autor Tema: EL GRAN PIPO RODRIGUEZ - DE LA PLUMA DE MANUEL CAÑADAS  (Leído 996 veces)

Rafael Antonio Muñoz

  • Newbie
  • *
  • Mensajes: 10
  • Karma: +0/-0
EL GRAN PIPO RODRIGUEZ - DE LA PLUMA DE MANUEL CAÑADAS
« : junio 25, 2016, 05:28:35 am »
EL GENIAL PIPO RODRÍGUEZ

El ingeniero Mauricio Alonso Rodríguez Lindo recibió un reconocimiento de la Asamblea Legislativa

Antes se les llamaba wines, punteros, alas o aleros; portaban el 7 o el 11 y eran artistas de la gambeta. El cambio de ritmo y sus desbordes por las bandas eran vertiginosos, acompañados por frases de exclamación, ya que por lo general sus centros medidos, provocaban la celebración de quienes llegaban sólo a empujar la pelota.En nuestro medio el mejor que hemos tenido ha sido Mauricio Pipo Rodríguez, pues además era un goleador implacable; cuando tomaba las diagonales en busca de una sociedad con sus compañeros de avanzada y le devolvían la pelota era seguro gol. Irrumpió en la Mayor con el Atlante de la mano de Conrado Miranda, quien lo había visto jugar en el Externado San José y lo llevó a una selección juvenil que participó en el primer NORCECA en Panamá en 1961. Con esa visión que tenía Conra, profetizó que Mauricio sería un asombroso puntero derecho y no se equivocó, aunque no era necesario ser profeta para advertir que derivaría en un soberbio jugador. El suceso con el Atlante fue tal que, dos años después, era el extremo derecho titular de la selección que jugó en el país el NORCECA, mayor en marzo de 1963, y fue elegido el mejor arriba de grandes exponentes de la región como el tico Édgar Marín, el chapín Pinula Contreras, el hondureño Calistrín Suazo y el mexicano Isidoro Díaz. Luego pasó a la UES, donde militó más de una década, pero sus más grandes hazañas las realizó con la selección nacional.Tanto en la UES como en la Azul, si se estaba perdiendo sus compañeros lo buscaban con sus corridas espectaculares. y Pipo no fallaba. Lo mejor de todo era que tenía el arco en la mente y entre sus recursos más acusados estaban las chilena y las tijeretas con las que tantas veces resolvió partidos. Sus goles fueron por montones pero entre los más memorables está el de chilena, repetido que le hizo al Alianza en 1966 en Las Delicias. Ya lo había anotado tras un cobro de tiro de esquina, pero el árbitro obligó a que se repitiera y lo volvió a meter. El 8 de abril de 1965 en el NORCECA en Guatemala, anotó un doblete a Costa Rica, uno de ellos de chilena, en el triunfo de 2-1. Y allá en el DF, el 27 de junio de 1969, en el tiempo extra, hizo el gol del triunfo ante Honduras en la campaña hacia México 70.Era clásico ver que cuando los rivales lo atacaban para frenar su portentosa habilidad y velocidad. Pipo siempre hacía alarde de un gran valor físico y moral, pues nunca respondió a los golpes ni a los insultos con que alguna vez buscaban sacarle de quicio. Un verdadero caballero del fútbol, que en la ruta mundialista jugaba infiltrado y jamás renegó pues se trataba de defender los colores nacionales. Es que tenía un enorme amor propio, orgullo, carisma y a pesar de ser titular indiscutido, entrenaba como el que más de manera que a sus compañeros les resultaba imposible no respetarlo. Todo lo que Pipo Rodríguez ha tenido se lo ha ganado por esfuerzo, con su calidad humana. También se graduó de ingeniero civil y derivó en un gran profesional, pero además obtuvo el título de entrenador y fue junto a Chamba Mariona y Chepito Castro quienes dirigieron a la selección que clasificó a España 82. En la actualidad Pipo Rodríguez se ufana de tener 11 nietos que le han regalado sus cinco hijos y vive convencido de que cada día que pasa es un gozo.Pero tanta magia, tantas alegrías y por sobre todo, tanto amor hacia el fútbol y a los colores patrios, hacían necesario un reconocimiento de gran transcendencia, que permitiera a quienes amamos este deporte evidenciarle el afecto y admiración que le tenemos. No son suficientes los aplausos, el cariño que ha despertado en sus seguidores, ni esos murales que le ha dedicado el INDES en el estadio Mágico González. De ahí que nos congratulamos, pues la Asamblea Legislativa le rindió hace poco un homenaje acorde con su grandeza y trascendencia como deportista y como persona. Por eso cuando le propusimos venir a la Sala Mundialista del Más! aceptó de manera gustosa. Pero más allá de títulos y honores solamente lamentamos una cosa: que ustedes no conozcan a este maravilloso ser humano como lo conocemos sus amigos.