Autor Tema: CASOS INSÓLITOS DE NUESTRO FÚTBOL.- DE MANUEL CAÑADAS.  (Leído 920 veces)

Rafael Antonio Muñoz

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CASOS INSÓLITOS DE NUESTRO FÚTBOL.- DE MANUEL CAÑADAS.
« : junio 30, 2016, 08:12:02 am »
CASOS INSÓLITOS DE NUESTRO FÚTBOL

-La Selección Nacional se preparaba para el Mundial de México 70
y ese domingo se enfrentó a la Unión Soviética en el Flor Blanca, perdiendo
dos goles contra cero con anotaciones de Pusach y Servikov. La
cancha era un desastre y en muchos tramos era pura tierra. Lo insólito
y risible fue que a alguien en la Fesfut se le ocurrió que se pintaran esos
tramos de color verde. Es probable que desde un avión no se podría notar el desaguisado, pero a los soviéticos no les gustó mucho aquel invento, porque los jugadores terminaron teñidos de verde.
-El Salvador iba a participar en un NORCECA juvenil en Guatemala y una de
sus estrellas Daniel Sapo Cornejo se pasaba unos días de la edad reglamentaria. Alguien le avisó que en Soyapango existía una partida con el nombre de Daniel Everardo Cornejo y fue por ella. El país ganó el torneo, el Sapo estuvo sensacional y adoptó aquel segundo nombre e incluso se lo puso a su primogénito.
-Cuando el chileno Ricardo Sepúlveda, uno de los gestores de la mística alba
se enfermó de hepatìtis, fue internado en la Policlínica. Muchos de sus paisanos y compañeros en el Alianza lo llegaban a visitar y él veía con impotencia que algunos llegaban con su ropa. Cuando salió del hospital se encontró con que no tenía que ponerse. Al preguntarle por la ropa a su compañero de habitación, su paisano Miguel Chueco Hermosilla, recibió una respuesta por demás sorprendente: “Yo la regalé pues pensé que te ibas a morir”.
-Tomás Pineda Nieto, más conocido como el Flaco Pineda, padeció de poliomielitis. Aprendió a caminar hasta los seis años y sus amigos lo invitaban a jugar pero lo mandaban a la portería. El Flaco tenía tremendo ánimo para hacer valer sus débiles piernas y a base de esfuerzo, sacrificio y talento afrontó los embates de la enfermedad y llegó a convertirse en el mejor arquero del país. Jugó con la Universidad, Juventud Olímpica, Firpo y Alianza. Su despedida con la selección nacional ante Panamá fue todo un suceso.
-El primer jugador mundialista que militó en el fútbol salvadoreño fue Jorge
Lino Romero, quien defendió los colores paraguayos en Suecia en 1958. Se retiró en 1961, jugando en el Real Oviedo de España. En 1963 los Patrulleros Rojos del Atlante lo contrataron, aunque no tuvo un gran suceso. En su tierra había militado en el Sportivo Luqueño, Libertad, Sol de América. En el Mundial hizo dos goles, uno a Francia, en el debut, cuando perdieron 7-3, luego le ganaron a Escocia 3-2 y, después, empataron 3-3 con Yugoslavia con un gol suyo en el minuto 90.
-Mario Moreno ha sido uno de los más grandes futbolistas de Chile, le decían
el Superclase y jugó en el Colo Colo. Fue miembro de la selección que ganó el
tercer lugar en el Mundial de 1962, también fue uno de los fundadores del primer sindicato de jugadores de Chile (Sifup) y, debido a ello, tuvo que retirarse ante un boicot de su club y le fue imposible jugar en otros clubes nacionales. Entonces tuvo un paso por el AtléticoMarte en 1968.
-Cuando la Selecta fue a jugar contra la Roma, muchos querían cambiar la camisola con Bojan Krkic uno de las grandes figuras del equipo italiano. Antes de iniciar el juego el Rusito Flores se le acercó y le hizo la solicitud. Pero Bojan le contestó "ya me comprometí con uno que es igualito a Ozil", que era ni más ni menos que Herbert Sosa.
-Miguel Trucutú Martínez era un goleador argentino que jugó en el Marte y
el Chalatenango. Además de futbolista, era trapecista y cuando vino al país el circo de los Hermanos Fuentes Gasca, dio una demostración de sus capacidades y hasta se lo querían llevar.
-Enrique Chacal Iturra fue un central chileno de 1.95 de estatura que provenía
del Pachuca de México y jugó en Alianza, Sonsonate y Tapachulteca.No le amagaba la suela a nadie y tenía el apetito de un caballo. En Alianza la pasó mal, pues no pagaban y para colmo, un día llevaron una nutricionista quien le preguntó sobre su dieta alimenticia. El Chacal fue franco: “Cuando vine a este país detestaba las pupusas y ahora vivo a puro curtido”. En realidad, pedía una pupusa y se comía el bote de curtido. Por eso cuando lo veían llegar se los escondían.